martes, mayo 15, 2007

Los rezagos del PRI
Alejandro Rodríguez Durán

Gran lío en el que se ha metido el Partido Revolucionario Institucional…

Pasan los meses y ya hasta los años y la situación del otrora poderosísimo PRI no parece mejorar. De ser el grupo político casi único, semillero de los más destacados –por bueno o malo oficio– políticos de México, ha quedado reducido a lo que se conoce como partido bisagra, que inclina su balanza desde el Congreso hacia la izquierda o la derecha, según le convenga a sus intereses particulares.

Al frente de la tlaxcalteca Beatriz Paredes Rangel, los priístas siguen hundidos en la gran crisis de identidad que implica no ostentar el poder federal.




En la Cámara de Diputados, Emilio Gamboa Patrón dirige a los legisladores tricolores y desde el Senado es Manlio Fabio Beltrones quien se encarga de la dirección legislativa del PRI. Ambos personajes han dejado claro que el rumbo que tomarán es el que vaya conviniendo. Podrán romper con el Gobierno Federal cuando sea necesario… como se vio, no convino decir que no a la llamada Ley del ISSSTE…

…tampoco fue inconveniente para ellos permitir la toma de protesta de Felipe Calderón Hinojosa el 1 de diciembre de 2006. Sólo van llegando las diferencias con el poder federal cuando de lo que se trata es de mantener o recuperar espacios de poder… ello puede notarse con las recientes rabietas del tricolor por la supuesta intervención del la Secretaría de Desarrollo Social en la elección de Yucatán, estado que gobierna el Partido Acción Nacional y el PRI desea recuperar.

Pero el PRI no parece preocupado por definir su posición ideológica en un país que gobernó por décadas, que hoy es dirigido por la derecha tradicionalista y en todo su territorio observa descontento y hasta levantamientos.

Paredes Rangel, quien llegó al frente del partido tras vencer en febrero pasado al ex senador Enrique Jackson Ramírez, suplió a Mariano Palacios Alcocer, priísta de toda la vida que no pudo llevar a su partido a la victoria en 2006 ni mantener los niveles de votación que su partido todavía tenía. Pero no toda la culpa se le puede achacar a Mariano… lo cierto es que la mala reputación de su candidato, Roberto Madrazo Pintado, y los ataques que propinó desde el exilio la poderosa Elba Esther Gordillo, fueron factores decisivos para que el PRI no volviera a Los Pinos.

El problema para Beatriz se ha agravado porque desde que tomó posesión quiso ser muy clara al definir el futuro de su instituto político y no recibió el apoyo esperado: deseó que el PRI virara su ideología hacia la política social; con un ligero cambio hacia la Socialdemocracia hubiera bastado para que el PRI retomara el rumbo social que lo vio nacer en 1929, como resultado del profundo movimiento armado e ideológico de la Revolución Mexicana.

Desgraciadamente los grupos al interior del partido no quisieron apoyarla mucho y tal parece que Paredes ha quedado como un personaje meramente ornamental que, con todo y lujoso guardarropa de huipiles, tendrá que dialogar con los demás actores políticos de México y luchar por las posiciones que se puedan pelear, pero desde un partido que hoy es tercera fuerza política… ya no desde un lugar protagónico.

Por otro lado, no se le puede dar por muerto al PRI de manera tajante y hay una razón simple para explicarlo: es un partido que hoy gobierna 17 de las 32 entidades federativas de México. Tal capital político no puede tomarse de ninguna manera como poca cosa.

La tarea de Beatriz Paredes Rangel deberá consistir en dar la pelea por esos muy valiosos espacios de poder regional. Aún así, el futuro inmediato no se ve fácil porque en los tres estados que en 2007 renuevan gubernaturas el PRI no pinta como lo hizo antes… ni siquiera los gobierna. Baja California hoy es gobernado por el PAN y es, ni más ni menos, el primer estado en la historia que fue ganado por los albiazules. No lo querrán perder y eso se ha visto con la fuerte campaña en contra de Carlos Hank Rhon, candidato tricolor.

En Yucatán, el gobierno federal ha echado la carne al asador para no perder tal estado y en Michoacán, tierra natal de Felipe Calderón, la pelea será entre el PAN y la todavía poderosa familia Cárdenas, que bajo las siglas del PRD, hoy gobierna el estado.

Con elecciones locales es como podrá medir su fuerza política el PRI, habrá que ver cómo le va… y habrá que esperar a ver si además encuentran el rumbo ideológico que los lleve a ser verdaderamente propositivos en la agenda legislativa.